Dios
Más arriba de las nubes
más arriba de los vientos
y de los querubes
y los firmamentos
más allá de la centella
más allá del éter mismo
y del sol, la gran estrella
y la noche, el hondo abismo
fui a buscar al Dios que amaba
y la voz del que buscaba
más allá del hondo abismo
dijo: "Yo también estaba
dentro de ti mismo".
Amigos, con estas publicaciones, algunas veces diarias, otras, cuando surja el tema, o las ganas, o el tiempo, solo pretendo compartir ideas, algunos escritos propios, transcripciones, citas. Si de algo les sirven, bienvenido sea, siempre serán, para mi una manera de ejercitar la imaginación y el interés por temas que van apareciendo, a veces naturalmente, otras, debido a una frecuentemente angustiosa realidad.
jueves, 28 de marzo de 2013
viernes, 22 de marzo de 2013
STABAT MATER
STABAT. MATER
Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, llorosa,
en que pendía su Hijo.
Su alma gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.
2.
¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!.
Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.
3.
¿Qué hombre no lloraría
si a la Madre de Cr
en tanto suplicio?
¿Quién no se entristecería
a la Madre contemplando
con su doliente Hijo?
4.
Por los pecados de su gente
vio a Jesús en los tormentos
y doblegado por los azotes.
Vio a su dulce Hijo
muriendo desolado
al entregar su espíritu.
5.
Ea, Madre, fuente de amor,
hazme sentir tu dolor,
contigo quiero llorar.
Haz que mi corazón arda
en el amor de mi Dios
y en cumplir su voluntad.
6.
Santa Madre, yo te ruego
que me traspases las llagas
del Crucificado en el corazón.
De tu Hijo malherido
que por mí tanto sufrió
reparte conmigo las penas.
7.
Déjame llorar contigo
condolerme por tu Hijo
mientras yo esté vivo.
Junto a la Cruz contigo estar
y contigo asociarme
en el llanto es mi deseo.
8.
Virgen de Vírgenes preclara
no te amargues ya conmigo,
déjame llorar contigo.
Haz que llore la muerte de Cristo,
hazme socio de su pasión,
haz que me quede con sus llagas.
9.
Haz que me hieran sus llagas,
haz que con la Cruz me embriague,
y con la Sangre de tu Hijo.
Para que no me queme en las llamas,
defiéndeme tú, Virgen santa,
en el día del juicio.
10.
Cuando, Cristo, haya de irme,
concédeme que tu Madre me guíe
a la palma de la victoria.
Y cuando mi cuerpo muera,
haz que a mi alma se conceda
del Paraíso la gloria.
Amén.
Cristianismo " a la carta ".
Una muy reconocida tendencia ha aparecido: pedir " reformas " a la Iglesia pero, en demasiados casos, para justificar defectos de conducta personal y tranquilizar conciencias nerviosas. En definitiva, la ley de lo facil, dejar de hacer lo que se debe ídiendo que lo que se debe se adecue a los gustos de cada uno. En otras palabras, un cristianismo a la carta. Cada uno eligiendo su propio menu.
jueves, 21 de marzo de 2013
San Francisco de Asis y la Edad Media
San Francisco de Asis y la Edad Media, esa tan oscura según demasiados "progres" locales y foráneos.
De Chesterton en su libro dedicado al santo :
" El siglo XIII se abre con el resplandor de un sol que lo ilumina y que se proyectará en los siglos posteriores. En ese siglo el estilo gótico alcanzó su máximo esplen dor en las catedrales de Colonia, Amiens y Burgos, entre otras. Florecieron las universidades, los gremios, las ciudades y las órdenes de caballería que defendían al débil. Ese resplandor lo provoca un hombre que nació en 1182 en Asís, ciudad italiana de Umbría, hijo de Pedro Bernardone, rico comerciante, y de Madona Pica. Fue bautizado con el nombre de Juan pero años más tarde se lo llamó Francisco por ser su madre natural de la Provenza.
Su mayor mérito fue el de reflejar brillantemente la imagen de Cristo y su influencia abarca actividades humanas tan diversas como literatura, filosofía, artes plásticas, teología, ciencia y santidad. La literatura y la ciencia moderna son en parte producto de esa aper tura de San Francisco a la naturaleza. No sin razón apareció en el siglo XIII el genio literario del terciario franciscano Dante Alighieri (1265-1315) poeta máxi mo de la lengua italiana, y el Arcipreste de Hita en Es paña (1283-1350). También surgen en aquélla época teólogos y filósofos como los dominicos San Alberto Magno (1193-1280) y Santo Tomás de Aquino (1225-1274) y los franciscanos San Buenaventura (1221 1274) y Juan Duns Escoto (1266-1308). Entre los científicos precursores de la observación de la naturaleza -astrónomos, físicos, químicos y matemáticos-, se refleja el espíritu del santo como in los franciscanos Rogelio Bacon (1214-1294) y el terciario Beato Raimundo Lulio (1235-1315). Entre los artistas plásticos Cimabúe (1240-1302), el terciario Giotto (1266 1337). Los reyes también acogen el espíritu francisca no como el terciario rey de Francia San Luis (1214-1270)y los reyes de España San Fernando (1199-1252) y Alfonso el Sabio el di las Diez Partidas (1221-1284). El viajero veneciano Marco Polo (1254-1324) y santos como el franciscano San Antonio de Padua (1191-1231) y Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) fun dador de la orden dominicana de frailes mendicantes y predicadores similar a la franciscana."
¡¡ Extraña oscuridad la de ese siglo !!
De Chesterton en su libro dedicado al santo :
" El siglo XIII se abre con el resplandor de un sol que lo ilumina y que se proyectará en los siglos posteriores. En ese siglo el estilo gótico alcanzó su máximo esplen dor en las catedrales de Colonia, Amiens y Burgos, entre otras. Florecieron las universidades, los gremios, las ciudades y las órdenes de caballería que defendían al débil. Ese resplandor lo provoca un hombre que nació en 1182 en Asís, ciudad italiana de Umbría, hijo de Pedro Bernardone, rico comerciante, y de Madona Pica. Fue bautizado con el nombre de Juan pero años más tarde se lo llamó Francisco por ser su madre natural de la Provenza.
Su mayor mérito fue el de reflejar brillantemente la imagen de Cristo y su influencia abarca actividades humanas tan diversas como literatura, filosofía, artes plásticas, teología, ciencia y santidad. La literatura y la ciencia moderna son en parte producto de esa aper tura de San Francisco a la naturaleza. No sin razón apareció en el siglo XIII el genio literario del terciario franciscano Dante Alighieri (1265-1315) poeta máxi mo de la lengua italiana, y el Arcipreste de Hita en Es paña (1283-1350). También surgen en aquélla época teólogos y filósofos como los dominicos San Alberto Magno (1193-1280) y Santo Tomás de Aquino (1225-1274) y los franciscanos San Buenaventura (1221 1274) y Juan Duns Escoto (1266-1308). Entre los científicos precursores de la observación de la naturaleza -astrónomos, físicos, químicos y matemáticos-, se refleja el espíritu del santo como in los franciscanos Rogelio Bacon (1214-1294) y el terciario Beato Raimundo Lulio (1235-1315). Entre los artistas plásticos Cimabúe (1240-1302), el terciario Giotto (1266 1337). Los reyes también acogen el espíritu francisca no como el terciario rey de Francia San Luis (1214-1270)y los reyes de España San Fernando (1199-1252) y Alfonso el Sabio el di las Diez Partidas (1221-1284). El viajero veneciano Marco Polo (1254-1324) y santos como el franciscano San Antonio de Padua (1191-1231) y Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) fun dador de la orden dominicana de frailes mendicantes y predicadores similar a la franciscana."
¡¡ Extraña oscuridad la de ese siglo !!
sábado, 9 de marzo de 2013
De Ratzinger, sobre el marxismo y el capitalismo.
Recordando a Ratzinger. De la entrevista de Víctor Messori: Informe sobre la fe.
Sobre el marxismo y el capitalismo.
"Y continuando en esta misma línea, observa: «En Occidente, el mito marxista ha perdido su fascinación entre los jóvenes y entre los obreros. Ahora se trata de exportarlo al Tercer Mundo por obra de los intelectuales que viven fuera de los países dominados por el “socialismo real”. En efecto, solamente donde el marxismo-leninismo no está en el poder se encuentran algunos que tomen en serio sus ilusorias “verdades científicas”».
Señala también que «Paradójicamente —pero no demasiado— la fe parece estar más segura en el Este, donde está oficialmente perseguida. En lo doctrinal no tenemos casi ningún problema con el catolicismo de aquellas zonas. De hecho, allí los cristianos no tienen el peligro de convertirse a las posiciones de una cultura impuesta por la fuerza. La gente experimenta cada día, en su propia carne, la tragedia de una sociedad que ha intentado ciertamente una liberación: el liberarse de Dios. Más aún: en algunos países del Este parece surgir la idea de una “teología de la liberación”, pero como liberación del marxismo. Aunque esto no significa que miren con simpatía las ideologías o costumbres que prevalecen en Occidente».
Recuerda a continuación que «el cardenal primado de Polonia Stefan Wyszynski ponía en guardia acerca del hedonismo y del permisivismo occidental no menos que de la opresión marxista. Alfred Bengsch, cardenal de Berlín, me decía cierto día que veía un peligro mayor para la fe en el consumismo occidental, y en una teología contaminada por esta actitud, que en la ideología marxista».
Ratzinger no teme reconocer «el sello de lo satánico en el modo como en Occidente se explota el mercado de la pornografía y de la droga». «Sí —dice—, hay algo de diabólico en la frialdad perversa con que, en nombre del dinero, se corrompe al hombre aprovechando sus debilidades y su posibilidad de ser tentado y vencido. Es infernal la cultura del Occidente cuando persuade a la gente de que el único objetivo de la vida son los placeres y el interés individual»."
Sobre el marxismo y el capitalismo.
"Y continuando en esta misma línea, observa: «En Occidente, el mito marxista ha perdido su fascinación entre los jóvenes y entre los obreros. Ahora se trata de exportarlo al Tercer Mundo por obra de los intelectuales que viven fuera de los países dominados por el “socialismo real”. En efecto, solamente donde el marxismo-leninismo no está en el poder se encuentran algunos que tomen en serio sus ilusorias “verdades científicas”».
Señala también que «Paradójicamente —pero no demasiado— la fe parece estar más segura en el Este, donde está oficialmente perseguida. En lo doctrinal no tenemos casi ningún problema con el catolicismo de aquellas zonas. De hecho, allí los cristianos no tienen el peligro de convertirse a las posiciones de una cultura impuesta por la fuerza. La gente experimenta cada día, en su propia carne, la tragedia de una sociedad que ha intentado ciertamente una liberación: el liberarse de Dios. Más aún: en algunos países del Este parece surgir la idea de una “teología de la liberación”, pero como liberación del marxismo. Aunque esto no significa que miren con simpatía las ideologías o costumbres que prevalecen en Occidente».
Recuerda a continuación que «el cardenal primado de Polonia Stefan Wyszynski ponía en guardia acerca del hedonismo y del permisivismo occidental no menos que de la opresión marxista. Alfred Bengsch, cardenal de Berlín, me decía cierto día que veía un peligro mayor para la fe en el consumismo occidental, y en una teología contaminada por esta actitud, que en la ideología marxista».
Ratzinger no teme reconocer «el sello de lo satánico en el modo como en Occidente se explota el mercado de la pornografía y de la droga». «Sí —dice—, hay algo de diabólico en la frialdad perversa con que, en nombre del dinero, se corrompe al hombre aprovechando sus debilidades y su posibilidad de ser tentado y vencido. Es infernal la cultura del Occidente cuando persuade a la gente de que el único objetivo de la vida son los placeres y el interés individual»."
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