lunes, 28 de julio de 2014

Para Beatriz, mi esposa

Para Beatriz, mi esposa

Cuando sonríe 
Sus ojos tienen
Un brillo tibio
Un destello
Que el tiempo
No opaca 
Nerviosa me dice
Nos miran
Gonzalo, nos miran
Y no me importa
Algo travieso le digo
Y vuelve el brillo
Tibio
El destello
Y la sonrisa
Que el tiempo 
No opaca. 
Misterioso interior
Donde
Nacen miradas
De quienes se aman
Basta observar
Ese brillo tibió 
Ese repentino
Destello.












viernes, 25 de julio de 2014

Una gorra en el ropero


Una gorra en el ropero

Ahí estaba,
Al abrir la puerta
Del ropero,
Sin darme cuenta,
Desde un estante
Mi vieja gorra de marino
Parecía como
Si me mirara.
Aún blanca la funda
Y la negra visera
Que brillaba,
El ancla del escudo
Sobre el fondo oscuro 
Centrada
Me imagine 
Preguntaba que hacía
Allí guardada
Sin gotas de mar
Ni vientos amigos,
Ni horizontes
Lejanos al atardecer
O al alba.
La imaginación,
Traviesa ventana
Abierta siempre
A tiempos idos
Y memorias lejanas,
Suavemente pidió, 
Pontela
Ella te llama
Y el espejo
Devolvió la imagen,
La mirada igual,
Quizás más
Gastada,
La barba entrecana,
La gorra ahora
Puesta
Pensé me sonreía
Y susurraba,
Sigues siendo
El mismo,
Un marino
Con más años
Y estrellas
En noches claras
De mares
Siempre vivos
En la nostalgia.
Despacio,
La gorra devolví
Al ropero,
En ella
La blanca funda,
La brillante visera
Y el ancla
A su tranquilo estante
Volvieron
Y descansan.




Mirar a los ojos

                                                  
                            

Mirar a los ojos
Sin timidez
Aunque
La duda aparece
Y la pregunta
Obligada es
Si hiciste
Lo necesario 
Para qué,
Lo que tu conoces,
Sea mejor
Que ayer.
A quien consolaste
O simplemente 
Escuchaste,
O le hablaste
Sobre 
Lo trascendente
Y de como la vida
Es camino no destino
Y lleva a algo mejor.
O de la felicidad
De un momento
Cualquiera
Que no se ve 
Por no mirar,
En fin,
De tantas cosas
Que, por no pensadas,
Nunca son,
Cada día,
Cada instante,
Su valor
Siempre que se sepa
Donde estoy
Y adonde voy,
Preguntas olvidadas,
Ocultas
En una rutina
Que sólo mira
Lo que se toca,
Se siente
O se gana 
Hasta qué el mañana
No esté más.
Mirar a los ojos
Sin timidez,
Sabiendo ahora
Porque. 




domingo, 20 de julio de 2014

A los conversos .


 Conversos,
Quizás judíos
O de otras 
Creencias,
Y también ateos
Aunque todos
Inquietos y sinceros
Buscadores de la Verdad,
No cejan, insisten,
Algo íntimo,
Quizás un ángel,
Les impulsa,
O alguien más 
Desde un cielo olvidado
Por la humanidad
O tal vez
El alma
Que, como San Agustín 
Recuerda,
Inquieta esta
Y busca hasta
El llegar.
Castellani decía
Temed a la verdad
Que se retira
La esperanza,
Amable amiga,
Recita
Buscad a la Verdad
Que siempre
Espera.

sábado, 19 de julio de 2014

De Rabino a católico. Historia de una conversión


Decía Castellani : " Temed a la verdad que se retira" . Digamos nosotros buscad la Verdad que espera ...

EUGENIO ZOLLI (1881-1956) nació en 1881 en Polonia. En 1904 va a Viena a seguir la carrera de rabino, fiel a la tradición familiar, ya que por vía materna se habían sucedido rabinos por más de dos siglos. En 1913 se casa con Adela Litwak, una judía polaca muy religiosa, que muere en 1917, dejando una hija: Dora. En 1920 es nombrado jefe rabino de Trieste (Italia) y, ese mismo año, se casa con Emma Majonica, de la que tuvo otra hija: Myriam. En 1933 adquiere la ciudadanía italiana y se cambia el apellido Zoller por Zolli. Fue nombrado profesor de lengua y literatura hebraica en la Universidad de Padua.

En 1935 escribió una carta al rabino jefe de Roma sobre los actos inhumanos cometidos contra los hebreos en Alemania, para que informara a Mussolini. En 1938, ante las leyes racistas, introducidas en Italia, Zolli protestó públicamente. Pero el gobierno italiano le quitó la nacionalidad italiana. En 1940 recibió el cargo de rabino jefe de Roma. Los judíos de Roma estaban divididos entre filofascistas y sionistas. En Roma, durante los primeros meses de su cargo, procuró defender a los hebreos de las leyes antisemitas. Pero la situación empeoró con la llegada de los alemanes a Roma en setiembre de 1943.

El 26 de setiembre, el comandante Herbert Kappler impone a los judíos de Roma el pago de cincuenta kilos de oro para no deportar a 300 de ellos, que estaban fichados. La comunidad judía reúne 35 kilos. Zolli acude al Vaticano para pedir el resto y la respuesta es positiva. Al final, los quince kilos del Vaticano no harán falta, porque se habían conseguido por otros medios. Pero el oro no sirvió de nada, pues las deportaciones comenzaron. Sólo se frenaron por intervención del Papa Pío XII. Por eso, dice él que el hebraísmo mundial tiene una gran deuda de gratitud con el Papa Pío XII.

En 1944, presentó su renuncia al cargo de rabino de Roma por motivos personales. ¿Qué había pasado? Había decidido convertirse al catolicismo. Su conversión no fue cosa de un día, sino un largo proceso, que fue madurando a lo largo de los años. Él cuenta en su Autobiografía algunos de estos momentos importantes, en su camino hacia su conversión o hacia la plenitud de su amor a Jesús.

Hacia fines de 1917 o principios de 1918, una tarde, estaba en casa solo, escribiendo uno de los acostumbrados artículos para la Lehrerstime. De pronto, dejé la pluma sobre la mesa y, como arrobado, comencé a invocar el nombre de Jesús, encontrando mucha paz. Entonces, apareció Jesús en un gran cuadro sin marco, en el ángulo oscuro de la habitación. Lo contemplé durante largo tiempo sin ningún nerviosismo, con perfecta serenidad de espíritu. Ni entonces ni ahora, después de más de treinta años, sabría decir qué pasó en mi alma para producir un fenómeno semejante. ¿De qué se trataba? Ni entonces ni ahora me hago problemas. Para mí, me bastaba saber que era la presencia cercana de Jesús. Entonces, no se me presentó el deseo de hablar de ello con nadie y tampoco me planteé el problema de mi conversión… Jesús había entrado en mi vida interior como un dulce huésped, invocado y bien acogido. El amor de Jesús no significaba renegar de mi fe judía ni abrazar al cristianismo… Yo me sentía judío, naturalmente judío, y amaba naturalmente a Jesucristo. Y, en este amor mío por Jesús, no debían entrar ni el judaísmo ni el cristianismo. Yo con Jesús y Jesús en mí.

Una vez invoqué a Jesús y a María para pedirles la curación de mi esposa, gravemente enferma. Delante de una imagen de la Piedad, dije: “Tú eres madre, madre toda santa, toda santa en el dolor y en el amor. La mujer enferma es madre. Y callé. Vuelto hacia Jesús, le dije: Señor, tú sabes todo. ¿Me ayudarás? Sí, me dijo”. Me sentía con deseos de correr a casa para ver a la enferma. Pero tenía que trabajar y hasta me olvidé de haber rezado. Olvidé hasta el sí del Señor.

Al llegar a casa, la fiebre y el delirio estaban llegando a su grado máximo y yo hacía de enfermero, porque estábamos solos. Pero, a medianoche, de un momento al otro, todo cambió de improviso. No podía creerme a mí mismo. Toqué la mano de la enferma y era una ex-enferma. Comenzamos a hablar… y razonaba perfectamente. Me sentí inquieto, como si me faltara algo, descubriendo que era el Sí de Jesús.

Yo amaba a Jesús y lo amaba cada vez más. Por muchos años, me parecía que se podía unir el judaísmo y el cristianismo. ¿Era esto una ilusión?, ¿una idea absurda? Yo amaba a ambos. ¿Qué podía hacer? El “Día de la Expiación” (Yom Kippur), de otoño de 1944, estaba presidiendo las liturgias religiosas en el Templo (sinagoga de Roma). Estaba en medio de una multitud de personas y comencé a sentir como una niebla espesa en mi alma, y perdiendo contacto con las personas y cosas que me rodeaban… Era la última función litúrgica y yo estaba con dos asistentes, uno a mi derecha y el otro a mi izquierda; pero les dejé recitar a ellos solos las oraciones y el canto. No sentía ni alegría ni dolor. Y, de pronto, vi con los ojos de la mente un prado con hierba luminosa, pero sin flores. En ese prado, vi a Jesucristo, vestido con un manto blanco y sobre su cabeza el cielo azul. Entonces, experimenté una inmensa paz interior. Si tuviera que dar una imagen del estado de mi alma, diría que era un límpido lago cristalino entre altas montañas. Dentro de mi corazón, escuché las palabras: “Tú estás aquí por última vez”. Las tomé en consideración con la más grande serenidad de espíritu. Y yo respondí. Amén. Así es, así será, así debe ser.

Al llegar a casa, mi esposa me dijo: “Hoy mientras estabas delante del Arca de la Ley, me pareció, como si la blanca figura de Jesús, te impusiera las manos sobre tu cabeza, como si te estuviera bendiciendo”. Yo me quedé sorprendido, pero muy tranquilo. E hice como si no hubiera entendido. Y ella volvió a repetírmelo palabra por palabra. En ese momento, nuestra hija Myriam, que estaba en su habitación, nos llamó y nos dijo: “Esta noche estaba soñando y veía a Jesús muy alto, blanco, pero no recuerdo nada más”. Unos días después, renuncié a mi cargo de rabino de la Comunidad judía y busqué un sacerdote (Padre Dezza) para que me preparara para el bautismo. Mi conversión fue motivada por el amor a Jesucristo, un amor que vino, poco a poco, por mis meditaciones de la Escritura.

En su libro Mi encuentro con Cristo, dice claramente: Yo había llegado hasta los confines extremos del reino de la Sagrada Escritura del Antiguo Pacto. Yo me dije: ¿no era Jesucristo un hijo de mi pueblo? ¿No era espíritu de mi mismo espíritu? Volví a emprender el difícil camino, camino sembrado de zarzas, que herían la planta del pie e iba dejando a lo largo de todas las sendas huellas de mi sangre bermeja, sangre que brotaba de heridas antiguas no cicatrizadas y de otras que se iban abriendo. Y yo no sabía que ésta era la sangre del Pacto Nuevo, que gracias a esta sangre yo encontraría el camino y la vida en un lejano mañana.

Toda mi vida pasada, ahora lo comprendo, no era más que un fatigoso, largo y doloroso camino hacia la gran luz de Jesucristo y yo doy gracias a Dios por su caridad infinita.

Jesucristo es el camino y el guía sublime. ¡Qué dulzura! ¡Qué suave es nuestro Señor! ¡Soy tan feliz en este mi amor hacia Jesús! Lo quiero y lo debo decir: “Yo amo mucho a Jesús. Yo quisiera que todos lo amaran. ¡Qué hermosa sería la vida! ¡Oh, si el amor de Jesús encendiese e iluminase todos los corazones! En un mundo así, todos serían felices. Los hombres se amarían todos. Todos seríamos hermanos y más que hermanos. ¡Dulce Jesús, difunde el amor! Tú, que eres la Bondad, haznos dignos de amarte y concédenos el don celestial de tu amor. Jesús mío, yo te amo. Te amo siempre más, siempre mejor. Acoge, acoge, acoge este pobre corazón. Es tuyo, es todo tuyo. El mismo amor con que te amo, es tuyo. Soy todo tuyo. Soy feliz de ser tuyo. Quiero serlo siempre, ahora y siempre, ahora y en la hora de la muerte”.

El Padre Dezza, jesuita, rector de la Universidad gregoriana de Roma, fue quien tomó a su cargo prepararlo para el bautismo. Fue bautizado con su esposa Emma por Mons. Traglia el 13 de febrero de 1945 con el nombre de Eugenio en honor del Papa Pío XII. El padre Dezza le dio la primera comunión.

Su hija Myriam se convirtió y se bautizó un año después. Pero, a raíz de su conversión, llovieron sobre él toda clase de amenazas y calumnias. Los judíos lo excomulgaron y declararon apóstata; guardaron ayuno varios días y llevaron luto, como si hubiese muerto. Algunos judíos americanos hasta le ofrecieron dinero para que regresara a su antigua fe. Pero él decía: Después del santo bautismo, no soy capaz de odiar a nadie. Perdono a todos. Perdono, como Cristo me ha enseñado.

Algunos protestantes también se le acercaron para ofrecerle dinero, si con su estudio de la Escritura, encontraba una justificación de las tesis protestantes contra el primado del Papa. Oscar Cullmann, teólogo protestante, en una entrevista al periódico 30 días, declaró que le hubiera gustado poder ofrecerle una cátedra en la Universidad de Basilea. Zolli no sólo rechazó la idea sino que se puso a escribir un libro para probar el primado del Papa, titulado La confesión y el drama de Pedro, que quedó inconcluso a su muerte.

Cuando le preguntaron algunos por qué no se había hecho protestante, respondió: Protestar no es testimoniar. ¿Para qué han esperado 1500 años para protestar? La Iglesia católica fue reconocida por el mundo cristiano como la verdadera Iglesia durante quince siglos seguidos. Después de estos quince siglos nadie puede decir que la Iglesia católica no es la Iglesia de Cristo sin plantearse serios problemas. Yo admito la autenticidad de una sola Iglesia, aquella que fue anunciada a todos por mis propios antepasados, los doce apóstoles, que, como yo, han salido de la Sinagoga.

El Padre Dezza le ofreció alojamiento a él y a su familia dentro de la Universidad gregoriana y allí se desempeñó, varios años, como profesor del Instituto bíblico. El mismo Padre Dezza dice que, siendo profesor, cada mañana asistía a la misa en la capilla, comulgaba y se quedaba largo tiempo en oración. Cuando, una vez, le dije que era hora de desayunar, me dijo: “Se está tan bien en la capilla con el Señor que no quisiera salir jamás”. Y les decía a los católicos: Vosotros, que habéis nacido en la religión católica, no sois conscientes de la riqueza que habéis recibido desde la infancia por la fe y la gracia de Cristo, pero yo, que he llegado a la fe después de un largo trabajo de años y años, aprecio la grandeza del don de la fe y siento toda la alegría de ser cristiano.

Murió el 2 de marzo de 1956 a los 75 años y sus restos descansan en el cementerio de Verano de Roma. El gran mensaje que nos deja a todos es: El judaísmo es la promesa y el catolicismo el cumplimiento de la promesa; el Mesías, prometido al pueblo judío, ya vino en la persona adorable de Jesús, nuestro Dios y Señor; a quien él tanto amó, incluso antes de convertirse.


Fuente: “Ateos y Judíos convertidos a la Fe Católica” del Padre Ángel Peña O.A.R. Lima Perú 2005

Un ángel probable suspira

Un ángel probable suspira. 

La mirada
Tranquila descansa
Y una tibia
Porción de sol
Acaricia la piel,
Los ojos,
Se entornan
Y crece el íntimo
Sentido de una paz
Posible
Por sólo estar aquí, 
Caminando
En el jardín.
Las ansias habituales
Ya hace tiempo idas 
Descansan,
Aunque el lejano
Ruido de una ruta
Las parece llamar.
Un instante más pasa
Y ahora
La vista baja y acaricia
La tierra, 
Hay hojas caídas 
Que apenas 
Se agitan
Mientras la brisa
Muy suave,
Imagino, parece decir, 
Agradece el día
No importa
La noticia ingrata,
La maldad gratuita,
De hoy 
Y ayer
Algo bueno pasa 
En muchos lugares
No mirados, desconocidos
En mi casa
Y en la tuya también
Un pájaro azul 
Como sí mensajero
Fuera
De quien sabe que. 
Pasa volando 
Muy bajo,
Desde el cielo,
Tan olvidado,
Y un ángel probable
Suspira,
Es la brisa tal vez. 



viernes, 18 de julio de 2014

Jóvenes idealistas

Jóvenes idealistas

Allí va caminando
Dejo estacionado
Su auto
De alta gama
Adquirido por
Un amigo
Presta nombre 
Para proteger
Su identidad
Documentado quedo
El trato comercial
No es cuestión
De arriesgar 
Tan bonito auto
Por amistad
Por otro lado
Hay que cuidar
La imagen,
Pronto habrá
Elecciones
En la ciudad
Y al ahora diputado
No le gusta arriesgar,
Caminando reflexiona
Que tiempos aquellos
De juvenil ideal
Cuando Monto era
Y le gustaba gatillar
A milicos sin importar
Si con ellos
Había mujeres y niños
Así aprenderán
Claro que tuvo que escapar
Pero pronto amnistiado
Le permitieron regresar
Y en la lista de candidatos
A diputados figurar
Casi en primer lugar,
Sonriendo piensa
Cuantos milicos  
Y ahora civiles 
Condenarán 
Con o sin causa
Para eso ellos están.
Marcos Paz 
Fría cárcel ejemplar
Espera
Ya casi llena esta 
A quien se le ocurre luchar
Contra la izquierda popular.
Silbando se aleja
El ya diputado nacional
Pronto otra elección habrá,
Suspira nuevamente,
Que bueno 
Que para nosotros no haya
Delitos de lesa humanidad




martes, 15 de julio de 2014

El odio desatado ...

El odio desatado ... 

Israel y Palestina, 
Nuevamente
La sangre derramada,
Terroristas 
Palestinos secuestran 
Y matan 
A tres adolescentes,
Una vez mas, 
Son inocentes
Los caídos. 
Estos asesinos
Como todos sus iguales,
Matan sin piedad
No importan sus nombres
Hamas, yihadistas, 
ETA, ERP y demás, 
Son terroristas,
El desprecio por las vida
Es su caudal.
Ahora, 
En Tierra Santa
Parecen burlarse 
De ese suelo
Símbolo de amor y paz,
Los pálidos
Y furiosos corceles
De la venganza
Estallan
Gaza bombardeada
Sin piedad,
Cientos ya muertos
Mujeres y bebes 
Incluidos.
Ya no hay ni siquiera 
La proporción pedida
Por el Antiguo Testamento
Cuando para frenar odios 
Sin límites
Ordenaba cumplir sólo 
El cruel y viejo balance 
Del ojo por ojo
Diente por diente
Y no más,
Sin embargo 
Hasta eso 
Han olvidado,
Ellos y los otros,
Por quien sabe
Que oscuro
Regreso a la nada
Donde sólo habitan
Caín y el demonio
Viejos socios 
En toda maldad.
El cielo solloza
Una humanidad desposeída 
De toda razón 
Se ha adueñado
De la vida,
Sólo hay indiferencia 
No compasión.
El mensaje cristiano 
Tantas veces oído
Sigue despreciado
No habrá justicia, 
No hay perdón.




sábado, 12 de julio de 2014

Si sabes mirar ...

Si sabes mirar.

Lluvia suave 
En un invierno 
Casi otoñal,
Nuevamente
El césped húmedo
En el jardín
La mirada se detiene
En las gotas que caen
Y se deslizan, 
Resbalan tenues
Por las baldosas rojas
Que brillan
Y parecen alegres
En su inmovilidad.
En ningún lugar
De la casa
Hay apuros 
Ni actividad,
Sólo el pequeño
Golpeteo
De las gotas al llegar,
Todo parece dormir 
La luz de la tarde
Se apaga lenta
Y una paz,
También suave
Como la lluvia
De este invierno
Casi otoñal,
Se quiere quedar.
No hay despedidas
Sólo absorto
Pensar
En la belleza
De un día más
De la creación 
Si se sabe  mirar
Ya apenas se ve
Detrás de los vidrios
La sombra 
De los árboles 
Y el cielo gris
Una íntima alegría
Tranquila
Como una caricia 
Dice
Gracias, Señor,
Amén. 







jueves, 10 de julio de 2014

Estos personajes ...

Estos personajes ...

Esos personajes
Conocidos
Viven contentos,
No les importa
Ganar el cielo,
Al que consideran
Inexistente,
Ni el infierno
Que sostienen
Es sólo un invento
De curas
Y penitentes,
Sólo les atrae llenar
Sus cocheras
De autos
Último modelo
Y de alguna moto
De reconocida
Marca,
Ademas de un piso
En Madero.
Les encanta
Ganar fácilmente
El dinero,
Y para eso no escatiman
Medio alguno,
No calculan,
Ni les preocupa,
Un futuro incierto,
Sostienen 
Que los fines importan
No los medios.
Han organizado,
Con esmero,
Un entorno 
Fiel y patotero
Para protegerlos
De personas y medios 
De comunicación
indiscretos.
Son amigos confiables
De políticos 
Influyentes
Y de magistrados
Imponentes, 
Se han asegurado,
Hábilmente, 
De contar 
Con información 
Comprometedora
Que les sirva 
De paraguas 
Convincente
Ante futuros riesgos 
Pues es sabido, 
La  justicia,
En estos días,
Es lenta 
Y la vigilan 
Organismos de control
Organizados
Convenientemente.
No es de extrañar
Que estos personajes 
Sigan viviendo,
Por el momento, 
Contentos
Ya que, 
No les importé 
Ni el cielo
Ni el infierno 
Ni ... la gente.


domingo, 6 de julio de 2014

Condecoraciones en una caja de cartón

Condecoraciones en una caja de cartón 

En una pequeña
Caja de cartón,
Cuidadosamente
Conservada
En el escritorio
De casa, 
Humildes reposan
Tres medallas,
Tres condecoraciones
Ganadas
Por mi padre,
Militar español
Caballero cadete,
Del viejo
Alcazar de Toledo,
El glorioso,
Donde se forjaron
Y formaron 
Tantos oficiales 
Que luego dejaron
Su sangre en guerras
Detrás de banderas
En combates
De los cuales,
Algunos regresaron
Otros no,
En la guerra 
En Marruecos 
Donde 
Trágicas memorias
Aún recuerdan
Monte Arruit
Y los tres mil
Que rendidos
Con engaño
Y desarmados 
Fueron
Asesinados 
Sin piedad,
Cuyos cuerpos
Mi padre
Recorrió
Cuando allí
Con su Compañía
Llego.
Condecoraciones
Ganadas
En fieros combates,
Antes en un pecho
Ahora guardadas
En una caja de cartón.
El sable 
Ahora tambien
Descansa
En la pared del escritorio
Con viejas fotos 
Grises
De soldados 
Y su Capitán,
Parecen cuidar 
Las medallas tan bien
Ganadas
En idas batallas
Ahora recordadas
En una
Caja de cartón 









martes, 1 de julio de 2014

La verdad en grageas

La verdad en grageas

La verdad en grageas,
Sólo
La que se adapta
A las opiniones
Y deseos,
De cada uno,
La que se amolda
A sus apetitos
Y necesidades,
Las materiales,
Por supuesto,
La cómoda reflexión
Agrega,
No existen otras,
La vida es corta
Y no es bueno
Limitarla
Con deberes
Y obligaciones.
¿ Que es la verdad ?
Pregunta,
Hoy más que nunca
Pilato,
El romano,
Lavándose
Las manos
Y asienten encantados
Los progres
Locales y foráneos.
Mientras, 
Desde un cielo lejano,
Con una triste
Mirada
Castellani, el jesuita
Olvidado, 
Supongo diría, 
No sirve
La verdad en grageas.
Sin embargo,
Una oculta esperanza
Consuela 
Y despacio recita,
El que busca la Verdad,
Con mayúscula, aclaro, 
Sí amándola 
No la encuentra,
Merece el premio
Si vive según ella,
Y Castellani, 
Como un eco,
Repite, 
Merece el premio
Si ... se vive según ella ...