martes, 30 de septiembre de 2014

Como Alvaro del Portillo pedía ...


Gracias, perdón, ayúdame,
Oración 
Que Álvaro del Portillo,
Ahora Beato, 
En vida y con serena
Seguridad repetía,
Y que también 
Rogando hago mía 
Gracias 
Por la Fe
Y tantas cosas mas
De cada día,
Perdón 
Por no devolver en obras
Las gracias recibidas,
Ayúdame 
Para que lo que Tu quieras,
Mi Señor.
Sea en mi, vida. 
Amén.



sábado, 27 de septiembre de 2014

A Álvaro del Portillo ...

 A Alvaro del Portillo en el día de su beatificación 

Alvaro del Portillo 
Del españolisimo nombre, 
Hombre sereno 
A Dios y al prójimo
Dedicado,
Ingeniero de Caminos
Y luego sacerdote,
Desde joven pusiste
Tu vida
Al servicio de tus hermanos
Singular metáfora
Para una profesión 
Que terminó  
Armando caminos
Para ayudar a las almas
Tan necesitadas
De hombres dedicados
A su cuidado,
En España primero,
Luego en Roma
Y en todos lados
Te recibieron, 
Tu mirada tranquila,
El ademán amistoso
Y las obras
Las que San Juan de la Cruz
Recordaba
Cuando decía 
Que al atardecer, 
En el amor nos examinarían,
Examen que aprobaste
Sin duda alguna,
Pues tus obras de amor 
En los lugares más apartados
Lo muestran.
La Iglesia milenaria y sabia
Te beatifica en Madrid
Que en este septiembre 
Muestra
Como la vida
De hombres comunes
Los  hace santos
Y así nos guían
En lo que hay que hacer
Cada día,
Los ángeles cantan 
Y San Josémaria, tu maestro, 
Una vez mas,
En el cielo te abraza,
Alvaro,
De la serenidad,
Del amor con obras
Y de la cálida sonrisa.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

Como si sonriera ...

                                                                          
Primavera
Del tibio sol
Y de los ojos que vuelven
A ser soñadores
Si aceptan mirar
Alrededor
Sin apuros ni ansiedades
Convocadas
Por habituales preocupaciones 
Buen pasar de almas
Que encuentran
La belleza de un día
Cualquiera,
Acariciado ahora,
Una vez mas,
Por la suave primavera.
Aspirar lentamente
Vaciar la imaginación 
De vanas
Cavilaciones
Dar gracias
Mientras el día lento
Gozosamente
Se desliza
Casi, casi, como
Si sonriera



lunes, 15 de septiembre de 2014

Calma ... sólo Dios basta.

Calma ...sólo Dios basta 

Hoy,
Una tarde de invierno
Muy sosegada
La fría estación
Se va, 
Un tibio sol brilla
Y los ojos
Se entrecierran, 
Una suave tranquilidad
Y todo parece dormir
Hasta los pájaros 
Del jardín descansan,
Una breve oración
Nace íntima, espontánea 
Con un gracias,
Quizás egoísta,
Que sin embargo llama
Y rápida viene
La reflexión 
Triste, amarga,
Que las cotidianas
Noticias traen, 
Y una súbita  inquietud
Nos asalta,
Más allá
Y también cerca,
En demasiados lados
Caín no descansa,
Es la eterna monotonía
Del bien y el mal
Que se alternan,
Sólo parece quedar
Una vez más,
El invierno frío
Que se va,
La oración nuevamente
Vuelve
Y nos pide 
Seguir dando gracias
Pues muchas cosas
Buenas pasan
Y ante el mal, 
Tener calma
Santa Teresa
Sabia Doctora
Recita, 
Todo se pasa,
Sólo Dios basta.
Una suave tranquilidad
Lenta regresa
Y todo parece dormir
Hasta los pájaros 
Del jardín descansan,


viernes, 12 de septiembre de 2014

Como en mi niñez, el escritorio, la biblioteca y la blanca pared.


Como en la casa
De mi niñez,
Ahora en la mía,
El escritorio
Con su biblioteca
Llena de antiguos libros 
De brillantes lomos
Y ajadas páginas amarillas
Dueños de lecturas cuidadas
De los clásicos 
Que hoy tan poco se leen 
Y de los más nuevos,
De Borges, Baroja y Azorin,  
Valle Inclán y tantos más,
Clásicas lecturas 
Que aun alimentan
Sueños, vidas y fantasías
No facilitadas por las ahora
Brillantes pantallas de la TV.
En la blanca pared,
Digno marco,
Hoy como entonces, 
Las espadas 
Y los cuadros
Que le hacen guardia,
Allí están
Mi abuelo Sastre O'Ryan
Con uniforme y medallas,
El guerrero que en Cuba
Cuando ellos, ilusos, creían
Que la real independencia
Ganarían,
Enfrento a los insurrectos,
Como así les llamaba,
Y a los norteamericanos
Que les apoyaban,
Aliados les creían
Sin embargo, callados
En secreto les engañaban,
Dominar Cuba
Y Puerto Rico buscaban,
"América para los americanos"
Decían 
Y, ya que estaban, 
Las Filipinas también, 
No en vano anglosajones son
Y dignos sucesores
De la vieja Albión.
El abuelo guerrero
De irlandesas raíces
Que, ingresado como soldado
Con diecisiete escasos años,
Coronel término,
Con medallas y promociones
Ganadas
Por hazañas en heroicas
Batallas,
Supongo que ahora con ira
Lo que allí ocurrió
Recordaría.
A su lado el retrato también 
De mi padre con su uniforme
De Capitán de Infantería
Del ejercito español,
En su pecho las medallas
Al mérito militar ganadas 
Por valor y serenidad
En combate,
Como declara la ordenanza
Que las otorgo,
Cuando en guerra estaba
En el áspero Rif 
Donde treinta mil españoles,
Ya casi olvidados,
Dejaron sus vidas
Detrás de su bandera.
Pobre siglo veinte ya ido
Tan plagado 
De absurdas guerras,
Por cierto, aclaro, 
Nada nuevo bajo el sol,
Ya que, como vemos,
Lo mismo ocurre
En tantas comarcas,
Ayer y hoy.
Paredes blancas que también 
Acogen más dulces
Recuerdos 
Escondidos en retratos 
De elegantes damas,
Algunas
Con antiguaos vestidos,
Todas 
Con altaneras miradas,
También imagenes
De la Virgen y el Niño 
Y el retrato de Juan Ballester,
El General
De la orden carmelita
Hace siglos allí.
Alzando los ojos. 
La  Cruz siempre adorada
Y al lado,
Los escudos de armas,
Nostálgicas memorias
De valores y recordados
Antepasados
Que no son olvidados,
Adustas miradas
Desde los cuadros
Lo advierten así.
Escritorio hoy en mi casa,
Antes,
En la de mi niñez,
Historias nunca idas renacen,
Viven en libros
Y en cuadros 
En una blanca pared.

sábado, 6 de septiembre de 2014

¿ La única verdad ...?


La única verdad
Es la realidad
Sostenía Aristóteles
Y aquí el viejo demagogo
Lo repetia sin cesar,
Los materialistas
De siempre asienten
Sin dudar,
Es claro, les interesa 
Sólo lo que puedan tocar,
Nada de especular 
En temas que les compliquen
El buscado actual bienestar,
Nada de compromisos
Con especulaciones
El espíritu, el bien, el mal,
Todo es relativo
Repiten con admirable
Seguridad,
Y tranquilos caminan
Salvó cuando se acerca
El final
La muerte, la enfermedad,
Y allí preocupados
No todos, algunos
Nada más,
Sin rescatar el Catecismo
Se preguntan ¿ Habra algo
Más allá 
De la realidad ... ?,
Olvidados quedan
Por un momento
El demagogo fallecido
Y el sabio Aristóteles
También,
El Catecismo ni figura
Son cosas
De curas y de viejas
Madres
Que ya ni cuentan
Sólo viven en soledad,
Y recapacitando
Recitan
La única verdad 
Es la realidad, .
Un ángel triste
Agitando las alas
Se va.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Por la tarde, el mar

Por la tarde, el mar ...

La tarde se apaga,
Una ligera brisa marina
Enfría la cara,
El sol cae 
Y solo se ve 
Una suave luz
Más allá del mar.
El camino costanero
Se llena 
De autos devolviendo
Sueños a las casas
De apurados conductores
Que miran ansiosos 
La ruta y no más,
No hay brisa marina
Que les enfríe las caras,
Sólo deseos 
De terminar la jornada
Llegar, sólo llegar
Hasta el próximo
Fin de semana
En qué, quizás,
La mirada descanse
Apoyada en el mar
Aunque la prisa 
O las codiciosas
Pantallas
De modernos teléfonos
Y TVs
Dejen paso al olvido
Del sol que cae
Y la suave luz
Que se va.
Extraña contradicción,
Vivir tan cerca 
De la suave arena,
Del olor apagado
A salitre
Y de singulares
Amaneceres 
Y atardeceres
Y sin embargo 
Sumergir las cansadas
Miradas
En tristes realidades
Disfrazadas
Tras brillantes
Pantallas 
O en estiradas personas
Contando noticias
Monótonamente 
Trágicas
De guerras y miserias
Humanas
Mientras las arenas
Olvidadas
Esperan sueños
Que ya no serán,
Mueren cada día
A orillas del mar.



jueves, 4 de septiembre de 2014

Una metáfora ciudadana .

Primero yo, primero yo. 

Ahí van, el viejo Falcón
Y el Audi alta gama también
El Renault 12 y su fiel motor
Y poco después, silenciosos
Y rápidos, fulgurantes
El Passat y el Mercedes Benz
Todos distintos y algo en común
El potentado y el de clase
Media alta venido a más
Y el operario regresando después 
De una dura jornada
De trabajo en el taller 
O en quien sabe que,
Algo los une, 
Todos ensimismados
Violan luces rojas,
Se adelantan por banquinas,
Amenazan con ceños fruncidos
Dueños del frenesí, sin normas, 
Y un íntimo grito
Primero yo, primero yo, 
Sólo derechos y ninguna  obligación,
Son el fiel reflejo
De la sociedad que elegirá 
Autoridades y que luego las sufrirá
Con silenciosos inocentes
Que así no son,
Pero que a menudo se suman
Al primero yo, primero yo,
Ahí van, 
Todos mezclados,
Una sola obsesión
Del Audi y el Ford Falcón,
Primero yo, primero yo...
Como los gobiernos
Que votaron
Y que se quedarán con todo
Salvo cumplir con su deber
De servir a la población
Porque ellos, como tantos,
Practican conductas iguales
Con distintas 
Responsabilidades
De arriba hacia abajo
Y de abajo hacia arriba
Hoy un semáforo rojo,
Mañana una banquina
Y el billete escondido
La coima ofrecida  al control
Para zafar la multa 
Mientras tranquilos reflexionan :
Claro, sus sueldos son escasos
Y la aceptarán sin discusión,
Ahí van , siguen sus caminos
Audi, R 12, Mercedes o Falcón, 
Son ciudadanos comunes 
Que llegados al poder
Debidamente acostumbrados, 
A saltar las normas,
Practicarán sin descanso o,
Simplemente, admitirán
La acostumbrada corrupción...