Amigos, con estas publicaciones, algunas veces diarias, otras, cuando surja el tema, o las ganas, o el tiempo, solo pretendo compartir ideas, algunos escritos propios, transcripciones, citas. Si de algo les sirven, bienvenido sea, siempre serán, para mi una manera de ejercitar la imaginación y el interés por temas que van apareciendo, a veces naturalmente, otras, debido a una frecuentemente angustiosa realidad.
viernes, 23 de noviembre de 2012
Ante tanta muerte de niños por nacer..
Oh María,
aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre, el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo
como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia, para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Joannes Paulus II
De rigurosa actualidad, la soberbia, ese monstruo.
La soberbia en una persona oscurece el entendimiento, la razon no cumple su ciclo natural, solo entiende del yo. No admite otra opinion que la propia, solo acepta el aplauso ante cualquiera de sus sinrazones, el disentir es aplastado en forma proporcional al poder que se tiene.
Naturalmente la soberbia en manos de un gobernante destruye cualquier mecanismo de control comenzando por el mas obvio de toda democracia que se constituye como Republica es decir, la division de poderes, y para ello todo mecanismo es valido sin el menor atisbo de vergüenza. El ultimo refugio de las libertades personales, la Justicia, cuando le llega el turno de ser avasallada, deja al ciudadano sin amparo., sujeto a los caprichos del poderoso, sin defensa, sin derechos que no puedan se violentados.
Y ya llegados a este punto, San Agustin en el Capitulo IV de su libro La ciudad de Dios nos advertia: " Si de los gobiernos quitamos la justicia, ¿ en que se convierten sino en bandas de ladrones a gran escala ? .
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
