jueves, 31 de octubre de 2013

Conversos. Un poco de historia para tiempos "liberados". El caso de André Frossard (1915-1995).

Primera parte, el hogar, el comunismo, el socialismo y André. 

Educado desde su nacimiento en el más estricto ateísmo hasta su conversión al catolicismo, una conversión instantánea al entrar en una capilla de la calle Ulm en París para buscar a un amigo. Corría el año 1935, tenia 20 años . Su padre, Oscar Frossard, fue diputado y ministro durante la III República y primer secretario general del Partido Comunista Francés, su abuela paterna era  judía y su madre de familia protestante. 

Según sus propias palabras:  "...Dios no existía. Su imagen o las que evocan su existencia no figuraban en parte alguna de nuestra casa. Nadie nos hablaba de Él. (...) No había Dios. El cielo estaba vacío; la tierra era una combinación de elementos químicos reunidos en formas caprichosas por el juego de las atracciones y de las repulsiones naturales. Pronto nos entregaría sus últimos secretos, entre los que no había en absoluto Dios..."

"...¿Necesito decir que no estaba bautizado? Según el uso de los medios avanzados, mis padres habían decidido, de común acuerdo, que yo escogería mi religión a los veinte años, si, contra toda espera razonable consideraba bueno tener una. Era una decisión sin cálculo que presentaba todas las apariencias de imparcialidad. ¿A los veinte años quiere creer? Que crea. De hecho, es una edad impaciente y tumultuosa en la que los que han sido educados en la fe acaban corrientemente por perderla antes de volverla a encontrar, treinta o cuarenta años más tarde, como una amiga de la infancia... "

"...Rechazábamos todo lo que venía del catolicismo, con una señalada excepción para la persona -humana- de Jesucristo, hacia quien los antiguos del partido mantenían (con bastante parquedad, a decir verdad) una especie de sentimiento de origen moral y de destino poético. No éramos de los suyos, pero él habría podido ser de los nuestros por su amor a los pobres, su severidad con respeto a los poderosos, y sobre todo por el hecho de que había sido la víctima de los sacerdotes, en todo caso de los situados más alto, el ajusticiado por el poder y por su aparato de represión".

"...Entre las izquierdas la política se consideraba como la más alta actividad del espíritu, el más hermoso de los oficios, después del de médico, sin embargo. A ella debían mis padres, por otra parte, el haberse encontrado. Mi madre de espíritu curioso, había escuchado a mi padre hablar del socialismo ante un auditorio obrero, con la fogosidad de sus veinticinco años, una inteligencia combativa, una voz admirable. Desde aquel día, ella le siguió de reunión en reunión, por amor al socialismo, hasta la alcaldía. Cuando me contaba esa historia, yo no comprendía gran cosa. Para mí, mis padres eran mis padres desde siempre y no imaginaba que hubiesen podido no serlo en un momento dado de su existencia. La honestidad, la natural decencia de su vida en común, me habían dado del matrimonio la idea de una cosa que no podía deshacerse y que, al no tener fin, no había tenido comienzo.

Mi madre vendía al pregón el periódico de la Federación Socialista, completamente redactado por mi padre, entonces maestro destituido por amaños revolucionarios y reducido a la miseria. Pero la política llenaba la vida de mi padre (...) "

Continuara...La conversión más inesperada...

lunes, 28 de octubre de 2013

Dentro de El, dentro de mi?...

De Leonardo Castellani. Poesías. Dios

Más arriba de las nubes 
más arriba de los vientos 
y de los querubes 
y los firmamentos 
más allá de la centella 
más allá del éter mismo 
y del sol, la gran estrella 
y la noche, el hondo abismo 
fui a buscar al Dios que amaba 
y la voz del que buscaba 
más allá del hondo abismo 
dijo: "Yo también estaba 
dentro de ti mismo".

De las Confesiones de San Agustín :

" ¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de tí aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti. "

jueves, 24 de octubre de 2013

¿ Dónde esta vuestro Dios ?


" Hijos, a morir hemos venido, o a vencer si el cielo lo dispone. No deis ocasión para que el enemigo os pregunte con arrogancia impía ¿Dónde está vuestro Dios? Pelead en su santo nombre, porque muertos o victoriosos, habréis de alcanzar la inmortalidad".
Don Juan de Austria, antes de Lepanto.

Los " Lepantos " hoy están presentes, la vida llena de derechos exigidos sin obligaciones, el servicio postergado, relegado, el consumismo a la carta, la ética olvidada, y muchos otros "sultanes" a vencer. 

¿Nuevamente, amigos, donde esta vuestro Dios ?...
,

martes, 22 de octubre de 2013

Carpe diem...

Una sana intención para poner en práctica cuanto antes.

Recuperar el asombro. El de los niños que tan rápido aprenden, los ojos abiertos  ver y mirar, volver a los sentidos, los limpios sin nubarrones oscuros. El paisaje, los detalles pequeños, los aromas  olvidados. Respirar profundamente, aspirar la vida sin prisas ni ansiedades. Y el antiguo y sabio dicho latino susurra : ¡ carpe diem !

lunes, 21 de octubre de 2013

Sobre la conversión, la Fe y otros temas.

De una entrevista a  Vittorio Messori, periodista italiano de 56 años, es conocido internacionalmente por haber entrevistado a Juan Pablo II en Cruzando el umbral de la esperanza, y al Cardenal Ratzinger en Informe sobre la fe. Pero, en contra de lo que pudiera pensarse, no ha sido precisamente un "católico de toda la vida".

        "Nací en plena Guerra Mundial en la región quizá más anticlerical de Europa: en la Emilia, zona del antiguo Estado pontificio, la del don Camilo y Peppone (el cura de pueblo y el alcalde comunista) de Guareschi. Mis padres no estaban precisamente de parte de don Camilo y, aunque vivían de verdad unos valores -apertura, acogida, generosidad, etc-, desde pequeño me inculcaron la aversión, no al Evangelio o al cristianismo, sino al clero, a la Iglesia institucional. Me bautizaron como si fuera una especie de rito supersticioso, sociológico, pero después no tuve ningún contacto con la Iglesia.

        Acabada la Guerra, mis padres se trasladaron a Turín, la mayor ciudad industrial italiana, cuna del marxismo italiano -de Gramsci, Togliatti y otros dirigentes comunistas-, en la que los católicos hace tiempo que son minoría. Asistí allí a un colegio público, donde no se hablaba de religión más que para inculcarnos el desprecio teórico hacia ella. Obligada por el Concordato había, sí, una clase semanal de enseñanza religiosa, pero casi ninguno la tomaba en serio y yo, en concreto, eludía la asistencia con las más variadas excusas. O sea, que si por mi familia estaba imbuido de anticlericalismo pasional, la escuela llovió sobre mojado al enseñarme la cultura del iluminismo, del liberal-marxismo".

        Acabado el bachillerato, eligió como carrera universitaria la de Ciencias Políticas. Pertenecía a la famosa generación del 68 y convirtió la política en su pasión. "Decía el teólogo protestante Karl Barth que «cuando el cielo se vacía de Dios, la tierra se llena de ídolos». Para mí el cielo estaba vacío, y uno de los ídolos que llenaba la tierra era precisamente la política. Era para mí una auténtica pasión. Estaba muy comprometido con los partidos de izquierda".

        Se da cuenta con el tiempo de que la política no podía proporcionarle las respuestas sobre el sentido de la vida. "Sin embargo, aun consciente de esas carencias de la política, a la vez estaba convencido de que no podría encontrar respuestas fuera de ella, precisamente porque formaba parte de los que rechazaban el cristianismo sin tomarse la molestia de conocerlo. Pensaba que cualquier dimensión religiosa pertenecía a un mundo pasado, al que un joven moderno como yo no podía tomar en serio. (...) El Evangelio era para mí un objeto desconocido: nunca lo había abierto, pese a tenerlo en mi biblioteca, porque pensaba sin más que formaba parte del folklore oriental, del mito, de la leyenda.


Dicen que ha resucitado
Vittorio Messori

La presión familiar

        Pero un día sucedió... Llegamos a un punto en que me es difícil hablar... por pudor. André Frossard, colega y amigo mío, entró un día en una iglesia católica en Francia y de la misma salió convertido. Mi proceso no es tan clamoroso. Pero un tipo semejante de experiencia mística, no tan inmediata sino diluida en el arco de dos meses, también la he vivido yo. Mi hallazgo de la fe fue muy protestante. Fue un encuentro directo con la misteriosa figura de Jesús, a través de las palabras griegas del Nuevo Testamento. No vi luces, ni oí cantos de ángeles. Pero la lectura de aquel texto, hecha probablemente en un momento psicológico particular, fue algo que todavía hoy me tiene aturdido. Cambió mi vida, obligándome a darme cuenta de que allí había un misterio, al que valía la pena dedicar la vida.

        La situación que se creó fue todo un drama para mí. De inmediato me vino un gran consuelo, una gran alegría, pero a la vez un miedo terrible, por varios motivos. Por una parte, me di cuenta de que mi vida debía cambiar, sobre todo en la orientación intelectual. (...) Me hacía sufrir especialmente el que, si mi familia se enteraba de lo que me sucedía, me echasen de casa. De hecho, cuando mi madre supo que asistía a Misa a escondidas, telefoneó al médico y le dijo: «Venga, doctor. Mi hijo padece una fuerte depresión nerviosa». «¿Qué síntomas tiene?», preguntó el médico. Y mi madre le contestó: «Un síntoma gravísimo: he descubierto que va a Misa». Esto da idea del clima que se vivía en mi familia y de lo mucho que podía afectarme.

        Otro ingrediente del drama era una especie de choque entre dos posturas que yo entendía como contrapuestas. Por un lado, algo me hacía ver que en el Evangelio estaba aquella verdad que había buscado. Se trataba de una experiencia del Evangelio como "encuentro", no sólo como palabra, valor, moral o ética. Para mí, el Evangelio no es un libro, sino una Persona. Era la experiencia de un encuentro fulgurante, consolador y, a la vez, inquietante. Inquietante también porque entonces yo me sentí como aquejado por una especie de "esquizofrenia". Se trataba de la disociación entre la intuición que me había hecho entender que allí, en el Evangelio, estaba la verdad, y mi razón, que me decía: No, es imposible, te equivocas.

Para no caer en esquizofrenia

        Desde entonces, todo lo que he hecho y los muchos miles de páginas que he escrito, en el fondo no obedecen más que al intento de vencer esa esquizofrenia, procurando dar respuesta a esta pregunta: ¿Se puede creer, se puede tomar en serio la fe, puede un hombre de hoy apostar por el Evangelio? Todo ha girado en torno a la fe, a la posibilidad misma de creer.

Confianza de Dios

        Ha sido una aventura solitaria -siempre he sido un individualista-, en la que me guió Pascal: un hombre de hace 300 años, también laico convertido, que razonaba como yo, que no quería renunciar a la razón y que, antes de rendirse a la fe, deseaba agotar todas las posibilidades. Él me ayudó a descubrir esa nueva Atlántida personal. He hablado de aventura solitaria y de mi individualismo, pero también digo siempre que no soy un "católico del disenso". Al contrario, soy un "católico del consenso". Y es que, en la lógica de la Encarnación, no sólo juzgo legítimo al Vaticano, a la Iglesia institucional, sino que la considero necesaria, indispensable.

        ¿Cuándo decidí aceptar la Iglesia? Cuando, al reflexionar sobre el Evangelio para intentar conocer mejor el mensaje de Jesús, me di cuenta de que el Dios de Jesús es un Dios que quiso necesitar a los hombres, que no quiso hacerlo todo solo, sino que quiso confiar su mensaje y los signos de su gracia –los sacramento– a una comunidad humana. Es decir, si uno reflexiona bien, acepta la Iglesia no porque la ame, sino porque forma parte del proyecto de Dios. Me ha costado muchos años, pero ahora estoy convencido de que sin la mediación de un grupo humano, en el fondo no tomaríamos en serio la mediación de Jesús.

Muchos clericales huían de ella

        Mi aventura también ha sido solitaria porque era uno de los pocos que andaba contracorriente. Entraba en la Iglesia cuando tantos clericales salían de ella gritando: ¡Qué maravilla, finalmente la tierra prometida! ¡Hemos descubierto la cultura laicista! Yo, asombrado, intentaba pararlos: ¿Qué hacéis? ¡La verdadera cultura está aquí dentro, en la Iglesia!

        Por eso, algunos me han acusado de ser un reaccionario, un nostálgico. Es absurdo. Yo no he conocido la Iglesia preconciliar, no he escuchado jamás una Misa en latín, porque antes del Concilio nunca había asistido a Misa, y cuando comencé a ir, era ya en italiano. De ahí que no pueda ser un nostálgico. ¿De qué? No he tenido ni una infancia ni una juventud católica. Lo que sí he conocido de cerca es la cultura laicista. Y luego, un encuentro misterioso y fulgurante con el Evangelio, con una Persona, con Jesucristo; y, después, con la Iglesia".

 




 

viernes, 18 de octubre de 2013

San Agustín, desde el fondo del alma siempre el, con tantos otros...


 " ¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y he aquí que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo. Me retenían lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no serian. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti y siento, hambre y sed, me tocaste, y abráseme en tu paz. " 


sábado, 12 de octubre de 2013

Hoy Nuestra Señora del Pilar, en el día de la Hispanidad la recordemos :


Santa María del Pilar, escucha nuestra plegaria, al celebrar tu fiesta, Madre de Dios y Madre de los hombres, Reina y Señora. Tú, la alegría y el honor del pueblo, eres dulzura y esperanza nuestra: desde tu trono, miras, guardas, velas, Madre de España. Árbol de vida, que nos diste a Cristo, fruto bendito de tu seno virgen, ven con nosotros hasta que lleguemos, contigo al puerto".

"Esa columna, sobre la que posa, leve sus plantas tu pequeña imagen, sube hasta el cielo: puente, escala, guía, de peregrinos. Cantan tus glorias las generaciones, todas te llaman bienaventurada, la roca firme, junto al Ebro enhiesta, gastan a besos. Abre tus brazos virginales, madre, vuelve tus ojos misericordiosos, tiende tu manto, que nos acogemos, bajo tu amparo".


viernes, 11 de octubre de 2013

CREDO del "progre" local.

1- Creo en mi derecho a definir y aplicar nuevas y espontáneas reglas del transito en calles y autopistas,.
2- Creo firmemente en el "rating" de los  programas de la TV como mecanismo ideal para democratizar y nivelar la cultura popular y ayudo a definir los máximos.
3- Creo que puedo despotricar libre y públicamente contra los católicos y los curas. Nunca lo haré contra los musulmanes pues es peligroso ni contra otras religiones  pues seria discriminatorio.
4- Creo en la eficacia y simpatía de la expresión "bóludo" en los diálogos cotidianos y acredito  una buena cantidad de BPH (uso horario de la expresión indicada),
5- Creo firmemente en Maradona como símbolo de valores ejemplares.
6- Creo y sostengo que Perón y los peronistas han sido el punto de partida del  continuo progreso argentino.
7- Creo en los K y seguidores y me encantan los discursos presidenciales por cadena nacional.
8- Creo que los matrimonios  unisex son la mar de simpáticos y expresivos y deben poder adoptar para poder transmitir sus valores y creencias desde la más tierna infancia.

Y a modo de balada:

Creo en el rating televisivo
Indicador cierto de cultura ciudadana
En la simpatía del término boludo
Repetido con frecuencia 
Y en que Maradona es, ciertamente,
Un ídolo ejemplar
Creo en Perón y sus seguidores
En los K sin errores
Y en el matrimonio igualitario
Con niños adoptados
Signo del progreso ganado
Y en la libertad
Sin obligaciones.

jueves, 10 de octubre de 2013

El "modelo K" y de como, una vez más, a gente honesta se la fue empujando hacia la corrupción.


Quizás la cara más dramática del manejo discrecional del comercio exterior es que las trabas burocráticas generan espacios que favorecen la corrupción como único procedimiento para sortear dichas trabas. Se "cajonean" trámites que para ser liberados requieren "facilitadores" y contraprestaciones monetarias o equivalentes. Y lo más grave es que la demora en los trámites  muchas veces implica, en el caso de importaciones que son insumos de productos industriales, bajas en la productividad o hasta suspensiones en la fabricación con todas sus implicancias, y en el caso de las exportaciones, incumplimientos de plazos y perdida de compradores.y así se construye un mecanismo perverso: o se entra en el juego de la corrupción o no se trabaja.

lunes, 7 de octubre de 2013

Un puñado de rosas.

Hoy Nuestra Señora del Rosario.

El Rosario, un puñado de rosas que ponemos en manos de nuestra Señora, con cada misterio acompañando nuestras intenciones, y la Virgen sonríe.

                


viernes, 4 de octubre de 2013

San Francisco de Borja

De Francisco de Borja y Aragón S.I. quien fue  III General de la Compañía de Jesús, IV duque de Gandía, I marqués de Lombay, Grande de España y Virrey de Cataluña padre de 8 hijos, luego jesuita y que humildemente  " no quiso servir más a señor que se pudiera morir" muriendo el a la grandeza para ser San Francisco de Borja. 

" Bien se que no son grandes sino los que se conocen por pequeños; ni son ricos los que tienen, sino los que no desean tener; ni son honrados, sino los que trabajan para que Dios sea honrado y glorificado".