Recuerdos de naufragios
En mares,
Probables vengadores
De quien sabe
Que misteriosas ofensas
De marinos,
Irrespetuosos transeúntes
En aguas turbulentas,
Desafiantes personajes
Confiados
En sus humanas fuerzas
Y en moles de hierro,
Al fin, indefectibles y soberbias
Naves,
Como el Titanic
El del trágico destino.
En mi memoria, sin convocarlo,
Aparece,
Como un fantasma,
El nombre de un barco,
El Lucho IV y su postrera historia
En el gris Sur,
Con su humilde carga,
Caolín, lana y algo más,
Frente a Puerto Deseado,
Vientos furiosos
Temporal desatado
Rugidos parecen,
Mar nueve
En neutro código
Identificado
Que nada dice a oídos
Profanos,
Olas altas de diez
Y más metros y espuma blanca
En todos lados.
El SOS angustioso
En la historia es relatado,
El mensaje, preciso y corto, grita
Nos hundimos,
Buque escorado,
Bodega dos inundada,
Más tarde, finalmente,
La última angustiosa frase
Por radio recibida
" Si no llamo nuevamente
Es que ya no estamos ".
Los días pasan y nos dejan
La memoria, una más,
De lo pasado,
Un naufragio,
Casi ironía
Frente a Puerto Deseado,
Solo restos encontrados
En playas
Frías e indiferentes,
Ningún tripulante,
Salvavidas circulares
Y chalecos,
Sin vidas rescatadas,
Trozos
De madera y tambores
Algunos destrozados.
Hoy, lejos en el tiempo,
De un marino a otros ya idos,
Surge un melancólico
Epitafio
Amigos, sólo
Ha sido un naufragio
De cientos más
Y ya casi olvidado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario