martes, 24 de abril de 2018

Desde el Monte Tabor


A Pedro, Santiago y Juan
Como otras veces 
Convocaste 
Y a un monte les llevaste, 
Tabor su nombre quedó 
Para siempre
Recordado,
Luminoso brillo 
Les cubrió 
Cristo transfigurado
Gloria por ningún hombre
Antes vista
Se desplegó inesperada,
Asombro, temor 
Y la voz que imponía 
 «Este es mi Hijo amado; 
escuchadlo.»
Para que luego Cristo
Mandara
: «No contéis a nadie lo que habéis visto, 
hasta que el Hijo del hombre 
resucite de entre los muertos.»
Misterio y consuelo
Para quienes 
Poco días antes desconcertados
A Cristo escucharon
Describir
Como iba a ser torturado.
Una íntima pregunta 
Surgió 
¿ Cuanto más necesitamos
Pobres hijos tuyos
Para creer, escuchar 
Y ser
Consolados ?
¿ Nuevos Montes Tabor quizás ?
O simplemente buscarlos ... , 
Desde siempre,
Como en el mar agitado,
A Pedro 
Jesús nuevamente pregunta
¿ Hombre de poca fe 
Porque dudaste ?
Y el eterno mensaje
Desde el Tabor 
Insistentemente, como un eco
Repite, 
 «Este es mi Hijo amado; 
escuchadlo.» ..., 
 «Este es mi Hijo amado; 
escuchadlo.»
...


GBS