Mi abuelo español por parte materna, Marcelo C. Sastre de O'Ryan, ingresó en el Ejército español de Cuba como soldado voluntario a los 17 años de edad, el 1ª de enero de 1877, con una brillante carrera militar que le permitiò acceder desde soldado al grado de Capitàn por méritos de guerra, es decir, en combate.
En esa època Cuba era española, con algunos intentos independentistas, los ultimos años con la ayuda encubierta de armas y pertrechos enviados desde Estados Unidos.
Hacia 1894, EE.UU. adquiría el 88,1% de las exportaciones cubanas, pero sólo se beneficiaba del 32% de sus importaciones. Las importaciones de Cuba seguían procediendo en este año, mayoritariamente de España.
El presidente americano William McKinley amenazó con cerrar las puertas del mercado de Estados Unidos a la caña de azúcar y el tabaco cubanos y exigió al gobierno español que modificara su política de aranceles en la isla ya que dificultaba el comercio entre Estados Unidos y Cuba. España, por otro lado, temia una nueva insurrección independentista en Cuba con el apoyo total de los Estados Unidos. De hecho, McKinley empezó a enviar armas por vía marítima a los insurrectos cubanos.
En 1898, con la excusa de asegurar los intereses de los residentes estadounidenses en la isla, el gobierno estadounidense envió a La Habana el buque acorazado Maine. El viaje era más bien una maniobra intimidatoria y de provocación hacia España, que se mantenía firme en el rechazo de la propuesta de compra realizada por los Estados Unidos sobre Cuba y Puerto Rico.
A las 21:40 del 15 de febrero de 1898, una explosión sacudia el puerto de La Habana. El Maine había volado. De los 355 tripulantes, murieron 254 hombres y 2 oficiales. El resto de la oficialidad disfrutaba, a esas horas, de un baile dado en su honor por las autoridades españolas.
A fin de determinar las causas del hundimiento se crearon dos comisiones de investigación, una española y otra estadounidense, ya que estos últimos se negaron a una comisión mixta. Los estadounidenses sostuvieron desde el primer momento que la explosión había sido provocada y externa. La conclusión española fue que la explosión era debida a causas internas. Esta ultima hipotesis fue confirmada muchos años despues.
En este sentido, la primer teoría, con distintas variantes, fue que patriotas cubanos pro-españoles, marinos
españoles, insurgentes cubanos o marinos estadounidenses, según
la variante, se acercaron al buque en la oscuridad y adosaron una mina a
la proa del Maine. Dentro de esta teoría, la variante más plausible fue que se
trató de una explosión realizada intencionalmente por fuerzas
estadounidenses, que estaban ávidas de una excusa para atacar a España.
Cabe destacar que meses antes de la voladura del Maine, los Estados
Unidos habían hecho gestiones para comprar la isla de Cuba como ya se mencionò.
La segunda teoría fue la detonación espontánea de los pañoles de
munición. De hecho, en 1975, una investigación llevada a cabo por el almirante
estadounidense Hyman Rickover examinó los restos recuperados en 1911 y
concluyó que no hay evidencias de una explosión externa. La causa más
probable del hundimiento fue una explosión de polvo de carbón, de una
carbonera imprudentemente localizada junto a la santabárbara de la nave.
Estados Unidos acusó a los españoles de la explosión y posterior hundimiento del barco y envió a España un ultimátum, exigiéndole su retirada inmediata de la isla cuyo objetivo tanto perseguian.
España rechazó la acusacion y el ultimátum de Estados Unidos y, si bien era consciente de su inferioridad en recursos militares y materiales decidiò no aceptar la humillación de un ultimátum americano y asi se iniciò la guerra hispano-americana que le costaria a España sus posesiones en Cuba, Puerto Rico y las Filipinas tan deseadas por Estados Unidos.
En esa guerra tuvo un singular protagonismo el abuelo Sastre de O'Ryan, aun en el ejercito español en Cuba en esa epoca y del cual seguirè escribiendo en proximas entradas de este blog.

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