El Santo Sudario de Turin, un paralelo entre el analisis cientifico del mismo y los Santos Evangelios
La Síndone o Santo Sudario de Turín, ha sido objeto de muchos estudios y discusiones de los cuales, finalmente, se concluye en que se trata de un genuino sudario de la época y lugar de la crucifixión de Jesús detallada en los Evangelios. Muestra, según los análisis científicos realizados, una imagen tenue y muy detallada de un varón adulto de un metro ochenta y cuatro a ochenta y siete centímetros de estatura, de constitución fuerte, entre 30 y 35 años de edad, con un peso de unos 80 kilos, con rostro semítico de larga cabellera y con barba, de manos y pies largos y delgados con las huellas dejadas por un casquete completo de espinas y no una corona como se pensaba; además de una serie de detalles que han permitido corroborar el relato bíblico de la crucifixión.
La imagen coincide con la descripción del cuerpo inerte de Jesús de Nazaret después de haber sufrido la crucifixión. Los evangelios hablan de una tela o lienzo en el que fue apresuradamente envuelto Jesús tras su muerte, el Viernes Santo, para no romper con el descanso sabático judío. Los judíos fajaban a los cadáveres con vendas, como a Lázaro. " pero con Cristo no tuvieron tiempo, pues murió a las tres de la tarde y había que terminar la sepultura antes de que se pusiera el sol, pues entonces empezaba el día festivo con prohibición total de cualquier trabajo.
A continuación, la secuencia de la Pasión según extractos del Evangelio de San Juan y su relación con el Santo Sudario de Turín.
1- Jesús es interrogado por Anas y Caifas, insultado y golpeado por sus sirvientes.
"... El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina. Jesús le contestó:
+ «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.»
Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaban allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo:
«¿Así contestas al sumo sacerdote?»
Jesús respondió:
+ «Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?»... "
Del análisis del Santo Sudario de Turín.
En el lado derecho del rostro se observa una gran contusión. Los especialistas afirman que sería producto de golpe de una barra corta y redonda de entre 4 y 5 cm de diámetro. En el resto de la cara aparecen diversas excoriaciones especialmente en la mejilla derecha y la frente. En las regiones que rodean los ojos y cejas, hay llagas y contusiones iguales a las que producirían puñetazos o palos. La ceja derecha está claramente inflamada...
2- Pilato entrega a Jesús a los soldados y manda azotarlo
"... Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:
«¡Salve, rey de los judíos... "
Y en el Santo Sudario de Turín:
En la imagen se aprecian un mínimo de 120 golpes con un látigo de tres cuerdas terminadas en bolas de metal idénticas a las que dejaría el instrumento que utilizaban los romanos para flagelar a un reo: el Flagrum taxillatum (objeto que no se usaba en la edad media, época que algunos han señalado como origen de la sábana) y que se conoce en nuestros días por haber sido encontrado en excavaciones arqueológicas.
Se aprecian en la cabeza 33 orificios como los que produciría un casquete de espinas a modo de corona. Se han podido contar en total más de 600 heridas y contusiones en todo el cuerpo.
3- Pilato ordena la crucifixión
"... Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la
cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota)...."
En el Sudario el cartílago de la nariz aparece roto y desviado a la derecha. Podría deberse a una caída, pues se han encontrado en ella restos microscópicos de tierra de las mismas características físicas que la de Jerusalén, así como en la rodilla izquierda y las plantas de los pies. Se observan también grandes magulladuras en las dos rodillas, y fuertes excoriaciones en la espalda.
4- Crucifixión de Jesús
Los romanos usaban travesaños de madera atados en la parte superior de un poste vertical o estaca formando una T (crux commissa), y también la forma más familiar entre los cristianos (crux immissa). Otras formas comunes eran en forma de X o de Y.
Los escritos más antiguos que relatan crucifixiones describen la forma de la letra T (la letra griega tau) compuesta de un poste (stipes o palus), con un travesaño (patibullum) sujetado por medio de una clavija en la parte superior:
Cicerón la definió, como «crudelissimus taeterrimungus suplicium» (el castigo y suplicio más cruel y abominable). Le fijaron las muñecas al patibullum con clavos de 15 centímetros de aguda punta, de los cuales se han encontrado muestras en excavaciones arqueológicas, introducidos entre los huesos semilunar, piramidal y ganchudo, aplicando una topografía anatómica que impedía el desgarro de tejidos hasta el codo, pero no a los ligamentos, tendones y nervio mediano, que le producirían intensísimo dolor. Los pies fueron apoyados sobre un soporte de madera (sedile o pagma en griego), para que el cuerpo no pendulara, y con iguales medios transfixivos de clavos metálicos atravesaron el primero y segundo metatarsiano de cada pie.
En el Sudario de Turín se observa una gran herida en una al menos de sus muñecas (la otra queda oculta por la disposición de las manos), como si hubiera sido perforada.
5- Muerte de Jesús. Te adoramos Cristo y te bendecimos porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo...
" ... inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua..."
Según el análisis de las manchas de sangre del Santo Sudario. las heridas fueron producidas en vida, a excepción de una gran herida en el costado derecho, que tiene una forma elíptica del mismo diámetro que una lanza romana que, penetrando, llegó a la aurícula derecha del corazón. La herida del costado tiene una forma elíptica del mismo diámetro que una lanza romana: 4.4 cm x 1.4 cm.
¿ Que más se puede decir, que mas mostrar ?. Para pensar, para rezar, todo esto por ti, por mi, por esta humanidad que demasiadas veces mira para otro lado , como en la vieja Jerusalén del Calvario.
Aunque... del Evangelio según San Lucas (16 ...)
"Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite".
¿ Te pasara a ti ?