Primero yo, luego yo, siempre y solo yo.
En lo personal y cotidiano: la casa, la calle, las decisiones mas pequeñas, solo uno mismo, los demás, no importan, las reglas, solo para los "estúpidos", la ley, se cumple si hay alguien que vigile y puede sancionar y en todos los casos, explícito o implícito, el desprecio a todo lo que no sea el propio juicio o deseo.
En los gobiernos; el despotismo, la manipulación de las instituciones hasta lograr el completo acatamiento de las órdenes del que manda y en las relaciones con otras naciones, el espejismo de creer que todo se puede con exclusión de cualquier derecho.
Resultados: el aislamiento, la desconfianza, el repudio abierto o encubierto
No hay comentarios:
Publicar un comentario