jueves, 30 de enero de 2014

Ante un mundo, a veces, desesperadamente incierto.

Chesterton en Ortodoxia: 

 ... No queremos que la alegría y el pesar se neutralicen mutuamente y produzcan una conformidad avinagrada; queremos una satisfacción vigorosa y un vigoroso descontento. Debemos ver al mundo como al castillo del ogro que hay que asaltar, y sin embargo mirarlo al mismo tiempo como a nuestro propio hogar al que podemos regresar cuando anochece...

No hay comentarios: