domingo, 5 de enero de 2014

El sollozo de un alma que extraña a Dios

"Vuelve a mí, ¡con todos tus mártires!

Vuelve a mí, ¡al último solitario!

Mis lágrimas, a torrentes,

discurren en cauce hacia Ti,

y encienden en mí el fuego

de mi corazón por Ti.

¡Oh, vuelve, mi Dios desconocido!

Mi dolor, mi última suerte, ¡mi felicidad!" 


Nietzsche 



No hay comentarios: