El docente no enseña ni exige porque teme la reacción del alumno y/o sus padres ante cualquier requerimiento que involucre estudio y esfuerzo; los gobiernos nada hacen pues el rédito de la educación es a mediano y largo plazo y sólo les preocupa el corto plazo, es decir, la próxima elección. La sociedad acompaña esta trágica combinación, sin dirigencia que la gobierne con un mínimo de sabiduría y entrega, lo único que parece entender es el aquí y ahora, el consumo fácil y la libertad sin ninguna obligación. Las consecuencias son obvias y las observa el mundo asombrado ante tan rápida decadencia.
Amigos, con estas publicaciones, algunas veces diarias, otras, cuando surja el tema, o las ganas, o el tiempo, solo pretendo compartir ideas, algunos escritos propios, transcripciones, citas. Si de algo les sirven, bienvenido sea, siempre serán, para mi una manera de ejercitar la imaginación y el interés por temas que van apareciendo, a veces naturalmente, otras, debido a una frecuentemente angustiosa realidad.
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