En el jardín, un sillón
Al sol, el muro cercano
Y la enredadera
Dueña de verdes cansados
Que buscan alturas
Aferrados de su mano,
Los ojos entrecerrados,
Una fugaz nube
Sombreando, a veces,
El rostro y el contorno
De una tranquila tarde
Que lentamente
Se desliza
Buscando descanso.
Un hornero elegante
Pasea en el pasto
Olvidado de alturas
Tranquilo, paso a paso,
Sin apuros ni temores
Aquí infundados.
Apenas se escuchan
De la cercana ruta
Ruidos apagados
De motores
Que se van alejando
Dulce reposo,
En el jardín, un sillón
Al sol y el muro cercano.

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