Topsy se llamaba,
Compañera fiel de cuatro patas,
Una ovejera belga
De lustrosos pelos negros
Y vivaz mirada.
Desde la infancia
Me buscaron sus ojos
Que yo también
Miraba.
Muy temprano, de mañana
Me despertaba
Con un estruendoso ruido
De puertas que abría
Sabiamente
Empujando la manija
Con su pata
Al lado mío se echaba
Sin reclamar nada.
A todas partes me seguía
Y yo, sabiéndolo,
Me escondía
Para ver como me encontraba
Y dando saltos
De alegría nuevamente
Me seguía.
Correr juntos, amenazar
Amigos con perrunas venganzas
Si alguien me molestara,
Paseos por calles
Saludos caninos
A árboles viejos conocidos,
Días tranquilos
De épocas ya idas,
Fiel compañera de todos lados,
Aún me entristece
Recordarla
Pero tranquilo quedo
Imaginando
Que un paraíso hay
De fieles compañeros
Que, con sus dueños
Juegan
En el cielo.

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