miércoles, 28 de mayo de 2014

Restos en una playa fría.

Recuerdos de naufragios
En mares,
Probables vengadores
De quien sabe
Que misteriosas ofensas
De marinos,
Irrespetuosos transeúntes
En aguas turbulentas,
Desafiantes personajes
Confiados 
En sus humanas fuerzas
Y en moles de hierro,
Al fin, indefectibles  y soberbias
Naves,
Como el Titanic
El del trágico destino. 
En mi memoria, sin convocarlo,
Aparece, 
Como un fantasma, 
El nombre de un barco,
El Lucho IV y su postrera historia 
En el gris Sur, 
Con su humilde carga, 
Caolín,  lana y algo más, 
Frente a Puerto Deseado, 
Vientos furiosos
Temporal desatado
Rugidos parecen, 
Mar nueve
En neutro código 
Identificado
Que nada dice a oídos
Profanos, 
Olas altas de diez 
Y más metros y espuma blanca 
En todos lados. 
El SOS angustioso
En la historia es relatado,
El mensaje, preciso y corto, grita
Nos hundimos,
Buque escorado,
Bodega dos inundada,
Más tarde, finalmente, 
La última angustiosa frase
Por radio recibida
" Si no llamo nuevamente
Es que nos hundimos ".
Los días pasan y nos dejan
La memoria, una más, 
De lo pasado,
Un naufragio,
Casi ironía ,
Frente a Puerto Deseado,
Solo restos encontrados
En playas
Frías e  indiferentes,
Ningún tripulante,
Salvavidas circulares
Y chalecos, 
Sin vidas rescatadas,
Trozos
De madera y tambores
Algunos destrozados.
Hoy, lejos en el tiempo,
De un marino a otros ya idos 
Surge un melancólico 
Epitafio
Amigos, sólo 
Ha sido un naufragio
De cientos más
Y ya casi olvidado. 





No hay comentarios: