Todos los días, sin descanso, en los noticieros, reflejo impávido de tragedias de tono policial, habituales en la Argentina "segura" de hoy, escarbando sin restricción alguna en el dolor de los familiares o amigos de los afectados, tragedias repetidas una y otra vez en distintos canales de la televisión con sesudos analistas, bisturí en mano, profundizando en cada tema, cuanto más escabroso y miserable mejor. En épocas pasadas, se las denominaba la "prensa amarilla", hoy es la prensa habitual. ¿ Es inevitable ?, depende del tratamiento, del pudor, del respeto con que se trate cada situación. Lamentablemente el periodismo no siempre se rige por códigos que tengan en cuenta estas dos simples palabras: pudor y respeto ...
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